Hay señales que no deberían ignorarse.
Presta atención a
- enchufes que se calientan excesivamente,
- olor a plástico quemado,
- chispas frecuentes,
- interruptores que se calientan,
- cables deteriorados,
- fusibles o protecciones que se disparan repetidamente.
Un disparo ocasional
Puede producirse porque has conectado demasiada carga simultáneamente.
Pero si ocurre repetidamente con un aparato concreto o sin una causa clara, hay que investigar.
No hagas esto
No sustituyas una protección eléctrica por otra de mayor intensidad simplemente para evitar que se dispare.
La protección existe precisamente para proteger la instalación.
Una modificación del cuadro eléctrico debe realizarla un profesional cualificado cuando corresponda.



