Aquí hay una sorpresa.
Si varios aparatos eléctricos resistivos tienen la misma potencia y funcionan durante el mismo tiempo, el consumo eléctrico puede ser muy parecido.
Por ejemplo, un calefactor de 2.000 W y un radiador eléctrico de 2.000 W demandan aproximadamente la misma potencia mientras sus resistencias están funcionando.
Entonces, ¿por qué parecen diferentes?
Porque cambia:
- cómo distribuyen el calor,
- cómo controlan la temperatura,
- cuánto tiempo permanecen activos,
- cómo percibes el calor,
- y para qué habitación están diseñados.
Lo importante no es el nombre
«Radiador de aceite», «calefactor cerámico» o «convector» no significa automáticamente que uno vaya a producir el mismo calor gastando mucho menos electricidad.
En calefacción eléctrica resistiva, la potencia y el tiempo de funcionamiento son fundamentales.
¿Y una bomba de calor?
Aquí cambia completamente la situación.
Una bomba de calor no convierte directamente electricidad en calor mediante una resistencia: transfiere calor.
Por eso puede proporcionar varias unidades de calor por unidad de electricidad consumida, dependiendo de las condiciones y del rendimiento del equipo.
Conclusión
No compres un aparato pensando que «cerámico» o «de aceite» significa automáticamente «ahorrador».
Mira potencia, control, uso y tecnología.



