Decir que un radiador «gasta mucho» no sirve si no sabemos qué tipo de calefacción tenemos.
Un radiador eléctrico y un radiador conectado a una caldera de gas no funcionan de la misma manera ni se pagan igual.
Radiador eléctrico
Si un radiador tiene una potencia de 1.500 W, significa que, funcionando a esa potencia, demanda 1,5 kW.
Si estuviera funcionando durante 4 horas:
1,5 kW × 4 h = 6 kWh
Después puedes multiplicar esos kWh por el precio de la electricidad de tu tarifa.
Pero hay una cuestión importante: algunos sistemas no permanecen consumiendo a máxima potencia todo el tiempo. El termostato puede desconectar y conectar el elemento calefactor para mantener la temperatura.
Por eso calcular simplemente «potencia × todas las horas del día» puede sobreestimar el consumo real.
Cómo saberlo de verdad
Utiliza un medidor de consumo si el aparato está conectado a un enchufe compatible con él.
Así puedes saber cuánto consume durante una tarde, un día o una semana.
¿Y dejarlo encendido todo el día?
No hay una respuesta universal.
Depende del aislamiento, temperatura exterior, sistema de control, temperatura objetivo y horas de ocupación.
Lo que sí puedes hacer es comparar:
consumo con calefacción continua
frente a
consumo con programación y reducción de temperatura cuando no estás.
Medir tu propia vivienda da una respuesta mucho más útil que utilizar una cifra genérica de internet.



