No existe una respuesta válida basada únicamente en la potencia que aparece en la etiqueta.
Hay que tener en cuenta potencia × tiempo de uso y cómo se transfiere la energía al alimento.
El horno
Necesita calentar una cavidad completa y mantenerla a una determinada temperatura.
Por eso no suele ser la opción más eficiente para recalentar pequeñas cantidades.
El microondas
Calienta directamente los alimentos mediante energía electromagnética y suele resultar práctico para cantidades pequeñas.
Vitrocerámica
Utiliza elementos calefactores que transmiten calor al recipiente.
Inducción
Genera el calentamiento en recipientes compatibles mediante un campo electromagnético.
IDAE recomienda considerar el microondas para determinadas tareas y señala que las placas de inducción pueden consumir menos electricidad que las vitrocerámicas.
Truco
Si quieres saber qué opción te cuesta realmente menos, mide el consumo del aparato y calcula:
kWh consumidos × precio de tu electricidad.
Eso es mucho más fiable que mirar únicamente los vatios.



