Si encuentras gotas de agua en la cara interior de una ventana, no significa necesariamente que la ventana tenga una fuga.
Puede tratarse de condensación.
¿Qué está ocurriendo?
El aire interior contiene vapor de agua.
Cuando ese aire entra en contacto con una superficie suficientemente fría, puede alcanzar el punto en el que el vapor se condensa en forma de agua.
Por eso puede aparecer en:
- ventanas,
- esquinas,
- paredes exteriores,
- puentes térmicos.
La ventilación insuficiente, la humedad ambiental y determinadas características de la vivienda pueden favorecer el problema.
Qué puedes hacer
- ventilar adecuadamente,
- reducir fuentes innecesarias de vapor,
- secar la ropa con ventilación adecuada,
- revisar zonas especialmente frías,
- medir la humedad relativa.
Si ocurre continuamente
No te limites a limpiar las gotas cada mañana.
Investiga por qué la superficie está llegando a esas condiciones.



