Una ventana puede parecer completamente cerrada y aun así permitir infiltraciones.
Una comprobación sencilla
En un día con diferencia de temperatura entre interior y exterior, presta atención a:
- sensación de corriente,
- silbidos,
- movimiento de una llama de forma segura y sin acercarla a materiales inflamables,
- juntas deterioradas.
Una opción más segura es utilizar una tira fina de papel cerca de la junta para observar si existe movimiento de aire.
Revisa
- juntas,
- cierre,
- marco,
- cajón de persiana,
- encuentros con la pared.
¿Y si el problema es la ventana?
No siempre hay que sustituirla entera.
Puede ser suficiente reparar:
- juntas,
- herrajes,
- sellados.
Primero identifica el origen de la infiltración.



