Antes de pensar en una rehabilitación completa, empieza por identificar dónde se pierde energía.
Paso 1: consumo
Analiza las facturas.
Paso 2: temperatura
Observa qué habitaciones:
- se enfrían demasiado;
- se calientan demasiado;
- necesitan más calefacción.
Paso 3: envolvente
Comprueba:
- ventanas;
- puertas;
- persianas;
- paredes;
- cubierta si corresponde.
Paso 4: instalaciones
Analiza:
- calefacción;
- climatización;
- agua caliente;
- iluminación.
Paso 5: prioriza
No siempre cambiar las ventanas es lo primero.
La actuación correcta depende del problema de la vivienda.
En rehabilitación energética, el comportamiento de la envolvente y las instalaciones debe analizarse conjuntamente; el marco actual de ayudas estatales contempla actuaciones sobre envolvente, habitabilidad y sostenibilidad.



