Cuando compras un electrodoméstico, mirar únicamente la letra de eficiencia puede ser un error.
La etiqueta energética europea utiliza actualmente una escala de A a G en las categorías que ya han pasado al nuevo sistema. La A representa la clase más eficiente y la G la menos eficiente.
Pero hay más información.
¿Qué significa el número de kWh?
Indica el consumo energético correspondiente al método de medición establecido para ese producto.
Por ejemplo, en una lavadora puede aparecer el consumo por 100 ciclos.
Eso permite comparar modelos utilizando una referencia común.
No confundas potencia con consumo
Un aparato puede tener una potencia elevada y utilizarla durante poco tiempo.
Otro puede tener una potencia más baja pero funcionar muchas horas.
Para conocer el gasto real interesa el consumo energético, normalmente expresado en kWh.
Mira también el agua
En lavadoras y lavavajillas la etiqueta puede incluir información sobre consumo de agua, capacidad, duración del programa y ruido, dependiendo de la categoría.
¿Y el código QR?
Las etiquetas actuales pueden incorporar un código QR que permite acceder a información del producto registrada en la base de datos europea EPREL.
Truco
Si estás comparando dos aparatos, no mires solamente “A frente a B”.
Apunta:
precio de compra + kWh + agua + capacidad + ruido + funciones que realmente necesitas.
Un electrodoméstico eficiente que no encaja con tus necesidades tampoco tiene por qué ser una buena compra.



