El frigorífico funciona durante todo el año, por lo que pequeñas ineficiencias pueden acumularse en la factura.
Comprueba la temperatura
No necesitas mantenerlo más frío de lo necesario.
Como referencia general, el compartimento de refrigeración suele mantenerse alrededor de unos pocos grados positivos, mientras que el congelador trabaja alrededor de -18 °C.
Revisa la junta
Una junta deteriorada permite que entre aire caliente y húmedo.
El compresor puede tener que trabajar más para mantener la temperatura.
No lo pegues completamente a la pared
El aparato necesita disipar el calor por las zonas previstas por su diseño.
Respeta las distancias de ventilación indicadas por el fabricante.
Mide en lugar de adivinar
Un medidor de consumo eléctrico permite comprobar cuánto consume realmente un aparato.
Esto es mucho más útil que intentar calcularlo únicamente por intuición.



