Un plano permite detectar problemas que no siempre se ven durante una visita.
Empieza por las proporciones
Mira:
- anchura de habitaciones;
- longitud;
- pasillos;
- puertas;
- ventanas.
Una habitación puede tener muchos metros cuadrados y ser difícil de amueblar si es demasiado estrecha.
Observa la circulación
Imagina cómo entrarías desde la puerta principal hasta:
- cocina;
- salón;
- dormitorios;
- baño.
Cuantos más recorridos innecesarios existan, más superficie se puede estar perdiendo.
Mira dónde están los pilares
Un pilar puede condicionar:
- armarios;
- sofá;
- cama;
- distribución.
Comprueba puertas
La dirección de apertura importa.
Una puerta puede impedir colocar un mueble o dificultar el paso.
Cocina y baños
Son especialmente importantes porque sus instalaciones condicionan futuras reformas.
Un baño colocado lejos de las bajantes puede ser más complicado de redistribuir.
Y no te fíes únicamente del dibujo
Un plano comercial puede simplificar determinados elementos.
Contrasta siempre las medidas reales.



