Las juntas de goma se utilizan en distintos tipos de puertas y ventanas para mejorar el sellado.
Cuando están endurecidas, rotas o deformadas, pueden dejar espacios.
Retira la junta antigua
Comprueba primero cómo está fijada.
Algunas juntas se introducen en una ranura y otras utilizan adhesivo.
Retírala sin dañar el soporte.
Limpia la superficie
Elimina polvo, grasa y restos del adhesivo antiguo.
Mide antes de comprar
No todas las juntas tienen el mismo perfil.
Lleva una pequeña muestra de la junta antigua o mide cuidadosamente su sección para conseguir un recambio compatible.
Instala la nueva
Colócala progresivamente sin estirarla demasiado.
Si se estira durante la instalación, puede encogerse posteriormente y dejar espacios.
Comprueba el cierre
Cierra la puerta y observa si la junta queda comprimida de manera uniforme.
Si la puerta necesita demasiada fuerza para cerrar, la junta puede ser demasiado gruesa o estar mal colocada.



