La etiqueta energética sirve para comparar productos, pero no te dice directamente cuánto te cuesta utilizar un aparato en tu casa.
El consumo real depende del uso.
La forma más sencilla de comprobarlo
Para aparatos conectados mediante enchufe, un medidor de consumo puede registrar los kWh utilizados.
Esto permite pasar de:
«Creo que esta nevera consume muchísimo»
a:
«Este aparato ha utilizado X kWh durante este periodo».
Ojo con las estimaciones
La etiqueta energética utiliza condiciones estandarizadas.
Tu consumo puede ser diferente porque:
- utilizas otros programas,
- abres más veces la puerta,
- haces más lavados,
- utilizas temperaturas distintas,
- la vivienda tiene otra temperatura,
- o el aparato tiene diferente antigüedad.
¿Qué aparatos merece especialmente la pena medir?
Los que funcionan muchas horas o consumen bastante cuando están activos:
- frigoríficos,
- congeladores,
- deshumidificadores,
- termos eléctricos,
- calefactores,
- aires acondicionados,
- ordenadores,
- equipos audiovisuales.
Medir durante varios días suele ser mucho más útil que medir durante cinco minutos.



