Este es uno de esos casos en los que conviene diferenciar entre un aparato que parece funcionar y uno que realmente está calentando.
El plato puede girar, la pantalla puede encenderse y el aparato puede hacer ruido, pero eso no garantiza que esté generando microondas correctamente.
Antes de pensar en una avería
Comprueba:
- Que el programa seleccionado sea correcto.
- Que la potencia no esté configurada demasiado baja.
- Que la puerta cierre correctamente.
- Que no se haya activado una función específica que no caliente.
¿Y si sigue sin calentar?
Puede existir un problema interno relacionado con componentes de alta tensión.
Aquí hay una diferencia importante respecto a limpiar un filtro o cambiar una bombilla:
no es recomendable desmontar un microondas para intentar repararlo sin conocimientos técnicos.
Incluso desconectado, determinados componentes pueden presentar riesgos eléctricos.
Una prueba sencilla
Calienta una cantidad conocida de agua durante un tiempo corto utilizando un recipiente apto para microondas.
Si el resultado es claramente distinto al habitual, puede ser una señal de que el aparato no está funcionando correctamente.



