Un aire acondicionado convencional puede funcionar siguiendo ciclos relativamente simples de encendido y apagado.
Un sistema inverter puede modificar la velocidad de funcionamiento del compresor para adaptar la capacidad de refrigeración o calefacción a la demanda.
¿Qué ventaja tiene?
En lugar de intentar trabajar siempre a máxima capacidad y detenerse cuando alcanza la temperatura, el sistema puede ajustar su funcionamiento.
Esto puede mejorar el control de temperatura y reducir determinados ciclos de arranque y parada.
¿Consume siempre menos?
No hay que interpretar “inverter” como una garantía automática de menor factura.
El consumo depende también de:
- aislamiento;
- temperatura exterior;
- temperatura seleccionada;
- tamaño de la habitación;
- horas de uso;
- eficiencia del equipo.
Truco
Un aire acondicionado sobredimensionado no se convierte automáticamente en mejor porque tenga tecnología inverter.
Primero hay que dimensionar correctamente el equipo.



