Un lavavajillas que deja restos no necesariamente está averiado.
La colocación de la vajilla y el estado de los filtros influyen muchísimo.
No bloquees los brazos aspersores
Antes de iniciar el programa, comprueba que los brazos puedan girar libremente.
Una sartén o plato mal colocado puede impedir que el agua alcance determinadas zonas.
No sobrecargues las cestas
Meter más vajilla de la que permite el espacio disponible puede crear zonas donde el agua no llega correctamente.
Comprueba el filtro
Un filtro sucio puede dificultar la circulación adecuada del agua y favorecer malos olores.
Si salen restos blancos
Pueden estar relacionados con la dureza del agua, detergente, abrillantador o configuración del aparato.
No todos los residuos blancos tienen el mismo origen.
Truco
Antes de poner en marcha el lavavajillas, gira manualmente los brazos aspersores. Es una comprobación de cinco segundos que puede evitar un lavado entero mal hecho.



