Una lavadora puede lavar correctamente y, aun así, dejar la ropa con olor a humedad.
El problema suele estar relacionado con residuos, humedad acumulada y ciclos de lavado poco adecuados.
Una causa muy habitual
Dejar la puerta cerrada inmediatamente después del lavado mantiene húmedo el interior durante horas.
Siempre que sea posible, deja la puerta entreabierta para favorecer el secado.
También importa el detergente
Utilizar más detergente del necesario no significa necesariamente lavar mejor.
Los residuos pueden acumularse en distintas zonas de la máquina.
¿Y los lavados a baja temperatura?
Los programas fríos pueden ser útiles para determinadas prendas, pero si prácticamente todos los lavados se realizan a baja temperatura, pueden acumularse residuos con mayor facilidad.
Alternar los programas según el tipo de ropa y realizar el mantenimiento correspondiente ayuda a mantener la máquina.
Curiosidad
Muchas veces el mal olor no está en el tambor visible, sino en zonas que permanecen húmedas después de cada lavado.



