Cuando una lavadora termina el programa pero la ropa sale completamente empapada, no significa necesariamente que el motor esté averiado.
Hay varias comprobaciones sencillas que pueden localizar el problema.
Comprueba si queda agua dentro
Si el tambor tiene agua, la lavadora puede estar evitando el centrifugado porque no consigue desaguar correctamente.
Revisa el filtro y la manguera de desagüe.
Mira cómo está distribuida la ropa
Una carga pequeña con una sola prenda pesada puede quedar desequilibrada.
La lavadora detecta el desequilibrio y puede intentar recolocar la carga varias veces sin llegar a centrifugar.
Prueba a redistribuir la ropa y ejecutar un centrifugado.
Comprueba el programa
Algunos programas delicados utilizan un centrifugado muy reducido o incluso lo eliminan.
También puede haberse seleccionado accidentalmente una opción de “sin centrifugado”.
Si sigue sin centrifugar
Si desagua correctamente, la carga está equilibrada y el programa es adecuado, puede existir un problema en el sistema de accionamiento, sensores o control electrónico.
No conviene desmontar componentes eléctricos sin conocimientos.
Truco
Antes de pensar que la lavadora está averiada, ejecuta un centrifugado con el tambor vacío. Si funciona vacía pero falla con ropa, el desequilibrio o la carga pueden ser una pista importante.



