Una air fryer puede resultar interesante para determinadas preparaciones, especialmente cuando quieres cocinar cantidades pequeñas sin utilizar un horno grande.
Pero no significa que siempre consuma menos.
Lo que debes comparar
- potencia,
- tiempo de funcionamiento,
- cantidad de comida,
- necesidad de precalentamiento,
- frecuencia de uso.
Ejemplo
Si una air fryer consume 1.500 W durante 15 minutos:
1,5 kW × 0,25 h = 0,375 kWh
Un horno puede tener una potencia superior y funcionar durante más tiempo.
Pero la comparación correcta depende de la cantidad de comida que prepares.
Regla práctica
Para pequeñas cantidades:
air fryer puede tener sentido.
Para grandes cantidades:
el horno puede ser más práctico.
No conviertas una comparación energética en una competición entre aparatos.



