Las placas solares generan electricidad independientemente de cuánto consumas.
Pero la rentabilidad de una instalación depende, entre otras cosas, de cuánto de esa producción puedes utilizar directamente, qué ocurre con los excedentes y cuánto cuesta la instalación.
Si consumes muy poco
Puedes tener una producción solar relativamente grande respecto a tu demanda.
Eso puede hacer que una parte importante de la energía se vierta a la red.
Si consumes durante el día
Puedes aprovechar directamente más producción solar.
Por ejemplo:
- lavadora,
- lavavajillas,
- bomba de calor,
- aire acondicionado,
- piscina,
- coche eléctrico.
Pero no basta con decir
«Tengo tejado, pongo placas y ahorro».
Hay que calcular:
producción estimada + autoconsumo + excedentes + coste de instalación + mantenimiento + financiación.



