Una fuga tiene dos costes:
agua perdida + agua caliente desperdiciada, si se trata de agua caliente.
Una pequeña fuga puede acumularse
Una pérdida constante de 1 litro por hora parece pequeña.
Pero:
1 litro × 24 horas = 24 litros/día.
En 30 días:
720 litros.
Y eso es solo un ejemplo.
Una fuga mayor puede multiplicar rápidamente esa cantidad.
Si es agua caliente
El problema aumenta porque no solo pagas el agua.
También pagas la energía necesaria para calentarla.
Por eso una fuga no debería considerarse simplemente una molestia de fontanería.
Puede convertirse en un problema económico continuo.



