Antes de cambiar de compañía, comprar placas solares o apagar todas las luces, haz un diagnóstico.
Paso 1: compara tus facturas
Mira:
- kWh,
- días facturados,
- potencia,
- precio,
- coste total.
Paso 2: identifica los grandes consumidores
Piensa en:
- calefacción,
- aire acondicionado,
- termo,
- secadora,
- horno,
- vitro/inducción,
- frigorífico,
- deshumidificador.
El estudio SPAHOUSEC III de IDAE analiza precisamente estos grandes bloques de consumo residencial mediante mediciones reales en viviendas españolas.
Paso 3: mide cuando puedas
Un medidor de enchufe puede descubrir consumos que no esperabas.
Paso 4: comprueba la potencia contratada
No confundas potencia con energía.
Una potencia contratada innecesariamente elevada puede aumentar el coste fijo.
OCU encontró en 2026 que un 34% de las facturas analizadas correspondían a consumidores con más potencia contratada de la necesaria.
Paso 5: revisa la tarifa
Solo después de conocer tu consumo tiene sentido comparar ofertas.
La regla de Casa Resuelve
No intentes ahorrar a ciegas.
Primero:
mide → identifica → calcula → cambia → vuelve a medir.
Ese proceso es mucho más potente que una lista de «50 trucos para ahorrar».



