Tener poco presupuesto no significa tener que comprar absolutamente todo barato.
Significa decidir dónde poner el dinero.
Invierte en lo que utilizas muchas horas
Por ejemplo:
- colchón;
- silla de trabajo;
- sofá;
- iluminación de trabajo.
Ahorra en elementos fáciles de sustituir
Puedes empezar con:
- decoración;
- pequeños auxiliares;
- accesorios;
- textiles.
Compra por fases
Una vivienda no tiene que parecer terminada el primer mes.
Primero consigue que sea funcional.
Después mejórala.
Segunda mano
Puede tener mucho sentido para:
- mesas;
- estanterías;
- muebles auxiliares;
- determinadas piezas decorativas.
Pero comprueba siempre:
- estado;
- estabilidad;
- humedad;
- plagas;
- medidas.



