Amueblar una casa entera puede convertirse fácilmente en una sucesión de compras impulsivas.
Es mejor trabajar por prioridades.
1. Primero mide
Antes de comprar:
- longitud;
- anchura;
- altura;
- puertas;
- ventanas;
- radiadores;
- enchufes;
- zonas de paso.
2. Define las funciones
Una habitación no se organiza por muebles.
Se organiza por actividades.
Un salón puede necesitar:
- sentarse;
- ver televisión;
- comer;
- almacenar.
Un dormitorio:
- dormir;
- vestirse;
- almacenar.
3. Compra primero lo imprescindible
Por ejemplo:
- cama;
- colchón;
- mesa;
- sillas;
- iluminación;
- almacenamiento básico.
La decoración puede esperar.
4. No compres por centímetros
Un sofá puede caber físicamente y aun así hacer que la habitación sea incómoda.
Deja espacio suficiente para circular y abrir puertas y cajones.
5. Compra pensando en mantenimiento
Un mueble barato que se deteriora rápidamente puede terminar costando más que uno sencillo pero resistente.



