Un presupuesto de reforma debe permitirte saber qué estás pagando y por qué.
Divide el presupuesto
Por ejemplo:
Partida
Qué incluye
Demolición
Retirada de elementos
Albañilería
Tabiques, rozas, revestimientos
Fontanería
Tuberías, conexiones
Electricidad
Cableado, mecanismos, puntos
Carpintería
Puertas, muebles
Pintura
Preparación y acabado
Materiales
Suelos, azulejos, etc.
Equipamiento
Sanitarios/electrodomésticos
Residuos
Sacas, contenedores, retirada
Compara presupuestos correctamente
No compares únicamente el total.
Compara:
- cantidades;
- materiales;
- marcas;
- mano de obra;
- transporte;
- retirada de residuos;
- impuestos;
- plazos;
- garantías;
- qué queda expresamente excluido.
Un presupuesto de 8.000 € y otro de 10.000 € pueden no estar ofreciendo exactamente lo mismo.
Evita los «ya veremos»
Antes de aceptar, intenta dejar por escrito:
- qué se hace;
- qué materiales se utilizan;
- qué no está incluido;
- plazo previsto;
- forma de pago;
- procedimiento para trabajos adicionales.
Cambios durante la obra
Si decides añadir algo, pide el coste antes de ejecutarlo.
Un pequeño cambio aparentemente barato puede implicar desmontar trabajos ya realizados.
Guarda todo
Presupuesto aceptado, modificaciones, facturas y fotografías.
La documentación convierte una reforma complicada en un proyecto mucho más controlable.



