El mayor enemigo de una reforma no siempre es el precio inicial.
Son las decisiones que se toman demasiado tarde.
Decide primero la distribución
Antes de elegir:
- azulejos;
- grifería;
- muebles;
- espejo.
Decide dónde estarán:
- ducha;
- lavabo;
- inodoro;
- almacenamiento.
Después las instalaciones
Define:
- tomas;
- desagües;
- electricidad;
- iluminación;
- ventilación.
Después los acabados
Ahora sí:
- revestimiento;
- suelo;
- pintura;
- grifería;
- muebles.
Y deja margen
Si tienes un presupuesto máximo, no lo gastes entero en acabados.
Una reforma puede descubrir problemas ocultos.
Guarda referencias
Fotografía las instalaciones antes de taparlas.
Y conserva las referencias exactas de:
- azulejos;
- juntas;
- grifería;
- sanitarios;
- mecanismos.
Dentro de unos años agradecerás saber exactamente qué modelo tienes instalado.



