Comprar un taladro para casa parece sencillo hasta que empiezas a ver:
- 12 V;
- 18 V;
- 21 V;
- percutor;
- brushless;
- SDS;
- con cable;
- sin cable.
Y muchas veces acabas comprando una herramienta muchísimo más potente de lo que necesitas.
Primero: ¿para qué lo quieres?
Si principalmente vas a:
- montar muebles;
- atornillar;
- hacer pequeños agujeros;
- colocar accesorios;
un taladro-atornillador compacto puede ser suficiente.
Si además quieres perforar paredes de ladrillo, puede interesarte un modelo con función percutora.
Si vas a trabajar habitualmente con hormigón, la categoría cambia: ahí puede tener más sentido un martillo perforador SDS.
12 V frente a 18 V
12 V
Más pequeño y ligero.
Muy interesante para:
- muebles;
- tornillería;
- pequeñas reparaciones;
- trabajos prolongados con la herramienta en la mano.
18 V
Más margen de potencia.
Interesante si quieres una herramienta más polivalente para:
- perforar;
- atornillar;
- bricolaje frecuente.
No significa automáticamente que un 18 V sea mejor para todo.
¿Con cable?
Un taladro con cable tiene una ventaja enorme:
no depende de una batería.
Para quien hace un agujero ocasional, puede ser una opción económica.
Modelos como el Bosch EasyImpact 600 siguen apareciendo en el mercado español como opciones de entrada con cable.
¿Qué compraría según el uso?
Montar muebles: atornillador o 12 V.
Bricolaje general: 12/18 V.
Pared de ladrillo ocasional: 18 V con percusión o percutor con cable.
Hormigón frecuente: martillo perforador SDS.
Un detalle muy importante
No compres solamente mirando los voltios.
También importa:
- par de apriete;
- embrague;
- portabrocas;
- batería;
- peso;
- ergonomía;
- accesorios;
- sistema de baterías.
Un taladro de 18 V barato no tiene necesariamente el mismo rendimiento que uno de 18 V de una gama consolidada.



