La humedad no solo afecta al confort.
Puede influir en:
- condensaciones,
- aparición de moho,
- sensación térmica,
- necesidad de deshumidificación.
Compra un higrómetro
Es una de las herramientas más sencillas para empezar.
Mide la humedad relativa en diferentes habitaciones y momentos.
No te obsesiones con un número aislado
La humedad cambia según:
- temperatura,
- ventilación,
- duchas,
- cocina,
- secado de ropa,
- número de personas.
¿Y cuánto cuesta solucionarla?
Depende de la causa.
Si simplemente falta ventilación, cambiar hábitos puede ser barato.
Si existe una filtración, el problema requiere reparación.
Si necesitas un deshumidificador funcionando muchas horas, tendrás además un consumo eléctrico.
Por eso primero hay que descubrir de dónde viene la humedad.



