Un rodapié puede despegarse por golpes, humedad, movimientos del material o pérdida de adherencia del adhesivo.
Limpia las superficies
Retira restos del adhesivo antiguo y polvo.
Si hay pintura suelta, elimínala antes de volver a pegarlo.
Comprueba el estado del rodapié
Si está deformado o roto, pegarlo de nuevo puede no ser suficiente.
En piezas de madera o materiales rígidos, comprueba primero que mantienen su forma.
Aplica adhesivo
Utiliza un adhesivo de montaje compatible con el material del rodapié y de la pared.
Aplica pequeñas líneas o puntos según las indicaciones del producto.
Coloca el rodapié y mantenlo presionado el tiempo recomendado.
Si hay una junta visible
Una vez fijado, puede ser necesario rematar la unión con la pared utilizando un producto adecuado.



