Cómo limpiar los raíles de las ventanas
Los raíles suelen ser una de esas zonas de la casa que se limpian menos de lo necesario.
Retira primero el polvo
Utiliza un aspirador con boquilla estrecha o un cepillo adecuado.
Elimina tierra, pelos y residuos antes de añadir humedad.
Limpia las esquinas
Las esquinas pueden acumular bastante suciedad.
Un cepillo pequeño puede ayudarte a acceder a ellas sin forzar el mecanismo.
Pasa una bayeta
Utiliza una bayeta ligeramente húmeda con un producto compatible con el material.
No inundes el raíl.
Comprueba los desagües
Algunas ventanas tienen pequeños orificios destinados a evacuar agua.
Comprueba que no estén obstruidos, pero no introduzcas objetos que puedan dañarlos.
¿Puedo lubricar el raíl?
No apliques lubricantes por sistema.
Los raíles de determinadas ventanas no están diseñados para funcionar con grasa o aceites, y estos productos pueden atraer polvo.
Si el fabricante recomienda lubricación, utiliza el producto y procedimiento indicado.
Si la ventana sigue atascándose
La suciedad no siempre es la causa.
Puede existir un problema de ajuste, rodamiento, junta o mecanismo.
En ese caso, forzar la ventana puede empeorar la avería.
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