Un grifo no tiene por qué estar goteando para gastar demasiada agua.
Puede tener un caudal innecesariamente alto.
Haz una prueba
Abre el grifo durante 30 segundos y recoge el agua en un recipiente.
Mide los litros obtenidos.
Multiplica por dos para estimar litros/minuto.
Después calcula
litros/minuto × minutos de uso
Esto permite estimar cuánto agua consumes en:
- lavarte las manos,
- fregar,
- ducharte,
- llenar recipientes.
¿Qué puedes hacer?
Un aireador adecuado puede reducir el caudal manteniendo una sensación de flujo suficiente para determinadas tareas.
Pero no conviene instalar uno indiscriminadamente en todos los puntos: las necesidades de un lavabo no son las mismas que las de un fregadero o una ducha.



