Cómo solucionar una puerta que no cierra
1. Observa el punto donde se bloquea
Cierra la puerta lentamente y observa dónde toca el marco.
2. Comprueba las bisagras
Si están flojas, la puerta puede quedar desalineada.
Aprieta los tornillos que correspondan.
3. Comprueba el pestillo
Observa si el pestillo entra correctamente en el cerradero del marco.
4. Revisa el cerradero
Si la puerta está ligeramente desalineada, el cerradero puede no coincidir con el pestillo.
No conviene modificarlo sin antes comprobar que el problema realmente está ahí.
5. Comprueba el marco
Si el marco presenta deformaciones o desplazamientos, puede requerir una reparación más específica.
¿Y si la puerta se ha hinchado?
La madera puede reaccionar a cambios de humedad.
Antes de lijar, comprueba si el problema es temporal o si existe una desalineación permanente.



