Un mueble que cojea no siempre tiene una pata más corta.
Puede existir una superficie irregular, una pata deformada o una unión que se ha aflojado.
Encuentra el punto de movimiento
Empuja suavemente el mueble en diferentes direcciones.
Observa cuándo aparece el balanceo.
Comprueba las uniones
Aprieta los elementos de fijación si alguno está claramente flojo.
No empieces cortando una pata.
Si el suelo está desnivelado
Un pequeño elemento de nivelación puede solucionar el problema sin modificar permanentemente el mueble.
Para mesas de madera
Si una pata está realmente deformada, puede ser necesario ajustar el apoyo.
La clave es comprobar primero la causa para no eliminar material innecesariamente.



