El frigorífico funciona prácticamente todos los días del año, así que pequeños cambios pueden acumularse.
No introduzcas comida caliente innecesariamente
Una gran cantidad de comida caliente obliga al sistema a extraer ese calor.
No abras la puerta continuamente
Cada apertura introduce aire más caliente.
Comprueba las juntas
Una junta deteriorada puede dificultar el mantenimiento de la temperatura.
Deja espacio para ventilación
El frigorífico necesita disipar calor.
Sigue las distancias de instalación indicadas por el fabricante.
No lo coloques junto a fuentes de calor
Horno, radiador o exposición solar intensa pueden aumentar la carga térmica.
Y no lo pongas demasiado frío
Una temperatura innecesariamente baja puede aumentar el consumo.



