Las calderas de condensación pueden aprovechar parte del calor contenido en los gases de combustión que, en otros sistemas, se perdería por la evacuación.
Pero tener una caldera de condensación no significa que vaya a funcionar siempre con la máxima eficiencia.
La temperatura del agua importa
El rendimiento puede mejorar cuando la instalación trabaja con temperaturas de retorno suficientemente bajas para favorecer la condensación.
Por eso no siempre interesa poner la temperatura de impulsión al máximo.
¿Qué puedes hacer?
Si tienes calefacción por radiadores, comprueba qué temperatura necesita realmente tu vivienda.
Una casa bien aislada puede alcanzar el confort deseado con una temperatura de impulsión inferior a otra con mayores pérdidas.
También importa el mantenimiento
Una caldera mal mantenida puede funcionar peor y presentar problemas de seguridad.
No intentes modificar parámetros internos de combustión por tu cuenta.
La regulación y mantenimiento de estos equipos deben realizarse conforme a las instrucciones y requisitos aplicables.



