Sí, pero la pregunta importante no es simplemente si se puede.
Es:
¿funcionará adecuadamente con tus radiadores y tu vivienda?
Una instalación diseñada para trabajar con agua a temperaturas muy elevadas puede plantear más dificultades que una vivienda preparada para trabajar con temperaturas de impulsión más bajas.
Antes de cambiar el sistema
Hay que estudiar:
- aislamiento,
- tamaño de radiadores,
- temperatura necesaria,
- demanda térmica,
- clima,
- producción de ACS,
- espacio disponible.
En algunos casos pueden utilizarse radiadores existentes.
En otros puede ser necesario aumentar superficie de emisión o utilizar emisores compatibles.
No conviene comprar una máquina antes de hacer ese cálculo.



