La madera es un material higroscópico: intercambia humedad con el ambiente.
Por eso puede aumentar o disminuir ligeramente de tamaño dependiendo de las condiciones.
Evita el agua estancada
Una superficie de madera puede soportar pequeñas cantidades de humedad si está correctamente protegida, pero dejar agua acumulada durante mucho tiempo aumenta el riesgo de deterioro.
Cuidado con los cantos
Los bordes y zonas donde el acabado está deteriorado pueden ser especialmente vulnerables.
No tapes una madera húmeda
Si un mueble se ha mojado, lo primero es permitir que se seque correctamente.
Encerrarlo inmediatamente puede prolongar el problema.
Curiosidad
Que una puerta de madera roce en verano no significa necesariamente que se haya “deformado para siempre”. Los cambios de humedad ambiental pueden modificar temporalmente sus dimensiones.



