Forzar una llave atascada puede acabar rompiéndola dentro de la cerradura.
No hagas fuerza bruscamente
Si la llave entra pero no gira, prueba primero a moverla suavemente mientras ejerces una ligera presión en la dirección correcta.
Comprueba la puerta
En algunas cerraduras, el peso o desalineación de la puerta puede ejercer presión sobre el mecanismo.
Prueba a mover ligeramente la puerta mientras intentas accionar la llave, sin forzarla.
Lubrica correctamente
Utiliza un lubricante apropiado para cerraduras.
Evita echar cualquier producto doméstico al azar: algunos pueden dejar residuos o atraer suciedad.
Si la llave está doblada
No sigas utilizándola.
Una llave deformada puede quedarse atrapada o dañar el mecanismo.



