Un tornillo que se afloja repetidamente puede no tener un problema de apriete, sino de vibración, movimiento o montaje.
No aprietes siempre más
Apretar un tornillo hasta el límite puede dañar la rosca, deformar el material o romper una pieza.
La solución depende de la causa.
Comprueba la rosca
Si el tornillo gira pero no consigue sujetar, puede que la rosca del material esté deteriorada.
En madera, por ejemplo, el problema puede estar en el propio agujero.
Usa fijadores cuando corresponda
Existen productos específicos para fijar roscas metálicas y reducir el riesgo de que se aflojen por vibración.
No son necesarios para cualquier tornillo doméstico.
En muebles
Si un tornillo de un mueble se afloja continuamente, puede ser señal de que la unión está sometida a movimiento.
Reforzar la unión puede ser más efectivo que seguir apretando.



