Un chirrido al abrir o cerrar una puerta suele proceder de las bisagras, aunque también puede deberse a que la puerta esté rozando con alguna parte del marco.
Localiza el ruido
Abre y cierra lentamente la puerta.
Si el ruido aparece en la zona de las bisagras, empieza por ellas.
Limpia las bisagras
Elimina polvo y suciedad acumulada.
Después aplica un lubricante adecuado para mecanismos metálicos en la zona de giro.
Mueve varias veces la puerta para repartirlo.
Comprueba los tornillos
Si una bisagra está floja, puede moverse ligeramente durante el funcionamiento.
Aprieta los tornillos sin excederte.
Si alguno gira sin llegar a sujetar, puede que el agujero de la madera haya perdido agarre.
Si la puerta roza
Busca marcas de roce en el suelo, marco o canto de la puerta.
En ese caso lubricar las bisagras puede reducir el ruido, pero no solucionará la causa del problema.



