Cómo limpiar una tostadora
La tostadora acumula principalmente migas y pequeños restos de pan. Aunque parezca una tarea sencilla, hay una regla fundamental: nunca hay que limpiar su interior con agua.
1. Desenchufa la tostadora
Es el primer paso y no debes saltártelo.
Espera también a que esté completamente fría si la has utilizado recientemente.
2. Retira la bandeja de migas
Muchos modelos tienen una bandeja extraíble en la parte inferior.
Sácala y elimina las migas. Si el fabricante permite lavarla, puedes limpiarla con agua y jabón y secarla completamente antes de volver a colocarla.
3. Sacude las migas restantes
Con la tostadora desenchufada y boca abajo, puedes inclinarla suavemente para que salgan los restos sueltos.
No la golpees contra una superficie.
4. Limpia el exterior
Utiliza un paño ligeramente húmedo y después uno seco.
Evita que entre líquido por las ranuras.
5. ¿Cómo limpiar las ranuras?
Puedes retirar restos visibles con un cepillo suave y seco.
No introduzcas cuchillos, tenedores ni otros objetos metálicos.
6. Déjala completamente seca
Antes de volver a enchufarla, comprueba que no haya humedad.
¿Cada cuánto limpiarla?
Si utilizas la tostadora todos los días, retirar las migas con frecuencia evita que se acumule suciedad en la parte inferior.
Una limpieza más completa puede hacerse periódicamente según el uso.
Importante
No desmontes la tostadora para acceder a zonas internas salvo que el fabricante indique expresamente cómo hacerlo o seas un técnico cualificado.



