Una manta eléctrica puede proporcionar calor localizado sin necesidad de calentar toda una habitación.
Pero aquí la seguridad es especialmente importante.
Qué mirar
Comprueba:
- potencia;
- niveles de temperatura;
- temporizador;
- apagado automático;
- protección frente a sobrecalentamiento;
- instrucciones de lavado;
- certificaciones y marcado correspondientes.
¿Cuánta potencia necesitas?
No significa que una manta de mayor potencia sea automáticamente mejor.
La potencia determina el consumo máximo y forma parte del sistema de calentamiento, pero también importan el tamaño, el aislamiento y la regulación.
Temporizador
Es una función especialmente útil porque evita que el aparato permanezca funcionando indefinidamente.
Lavado
Comprueba siempre si la manta puede lavarse y cómo debe retirarse el sistema eléctrico antes de hacerlo.
Importante
No la utilices si presenta:
- cables dañados;
- zonas quemadas;
- enchufes deteriorados;
- calentamiento irregular;
- signos de deterioro.
Una manta eléctrica no debería tratarse como una simple manta convencional.



