El sifón es una de esas piezas que normalmente no piensas en comprar hasta que aparece una fuga o un atasco.
Su función principal es formar un cierre hidráulico que evita que los gases del desagüe entren directamente en la vivienda.
¿Qué tipo de sifón necesitas?
Depende de la instalación.
Los más habituales son:
- sifón de botella;
- sifón tubular;
- sifón compacto;
- sifón doble para fregaderos con dos cubetas.
Si tienes dos senos
Necesitarás un sistema preparado para conectar ambas salidas.
No intentes solucionar la instalación simplemente añadiendo piezas al azar.
Qué medir antes de comprar
Comprueba:
- diámetro de las conexiones;
- espacio disponible bajo el fregadero;
- número de cubetas;
- posición del desagüe;
- tipo de conexión.
¿Plástico o metal?
El plástico es muy habitual y facilita el montaje.
Los modelos metálicos pueden tener sentido cuando buscas un acabado concreto, especialmente en instalaciones vistas.
Consejo
Si el sifón actual tiene una fuga, antes de sustituirlo entero comprueba si el problema es simplemente una junta mal colocada o una conexión floja.



