Comprar una bombilla simplemente porque pone «LED» no es suficiente.
Hay que mirar al menos:
- lúmenes;
- temperatura de color;
- potencia;
- casquillo;
- ángulo de apertura;
- regulación;
- reproducción cromática.
Lúmenes
Los lúmenes indican la cantidad de luz emitida.
No te fijes únicamente en los vatios.
Dos bombillas de la misma potencia pueden producir cantidades diferentes de luz.
Temperatura de color
2.700 K aproximadamente
Luz cálida.
Interesante para:
- dormitorio;
- salón;
- zonas de descanso.
4.000 K aproximadamente
Luz neutra.
Puede funcionar bien en:
- cocina;
- baño;
- despacho.
5.000 K o más
Luz más fría.
Puede ser útil en determinados espacios de trabajo, aunque no necesariamente resulta agradable para un dormitorio.
Para un escritorio
Además de la temperatura de color, interesa una reproducción cromática adecuada y suficiente iluminación.
Antes de comprar
Comprueba el casquillo:
- E27;
- E14;
- GU10;
- otros.
Una bombilla estupenda que no encaja en tu luminaria no sirve para nada.



