Una fuga pequeña puede causar un daño enorme si nadie la detecta durante horas o días.
Un sensor de fugas sirve para detectar agua en lugares donde normalmente no debería haberla.
Dónde colocarlo
Los lugares más interesantes son:
- debajo del fregadero;
- junto al lavavajillas;
- junto a la lavadora;
- cerca del termo;
- junto a determinadas instalaciones;
- cerca de una caldera cuando corresponda;
- en una segunda residencia.
Hay dos tipos principales
Sensor con alarma local
Detecta agua y emite un sonido.
Es barato y sencillo.
No necesita necesariamente una aplicación.
Sensor conectado
Además de detectar agua, puede enviar una notificación al móvil.
Esto resulta especialmente interesante si no estás en casa.
Un ejemplo
El TP-Link Tapo T300 es un sensor actual orientado específicamente a la detección de fugas y cuenta con una valoración elevada en el comercio consultado.
También existen opciones independientes más sencillas y kits de varios sensores.
¿Cuál elegir?
Piso habitual: uno sencillo puede ser suficiente.
Segunda residencia: mejor uno conectado.
Varias zonas de riesgo: un pack de varios sensores puede tener más sentido.
Lo que NO hace
Un sensor no arregla una fuga.
Solamente te permite enterarte antes.
Y ahí está precisamente su valor.



