Esperar a que llegue el primer día frío para descubrir que la calefacción no funciona es una mala estrategia.
Un mantenimiento previo puede evitar problemas.
Revisa
- caldera o sistema de calefacción,
- radiadores,
- termostato,
- ventanas,
- persianas,
- juntas,
- puertas exteriores.
Radiadores
Comprueba que calientan de forma adecuada y que no presentan fugas.
Si requieren purgado u otro mantenimiento, hazlo siguiendo el procedimiento adecuado para tu instalación.
Ventanas
Comprueba cierres y posibles entradas de aire.
También conviene revisar
- detectores de humo,
- detectores de monóxido cuando corresponda,
- iluminación exterior,
- desagües y canalones.
La idea es detectar los problemas cuando todavía tienes tiempo para solucionarlos.



