Una ventana que deja pasar aire no necesariamente necesita ser sustituida.
Puede existir un problema de:
- ajuste,
- juntas,
- herrajes,
- cierre,
- sellado.
Haz una comprobación
Cierra la ventana y revisa visualmente el contacto entre hoja y marco.
Si notas entrada de aire, comprueba juntas y cierres.
También puedes detectar zonas problemáticas prestando atención a corrientes de aire en días ventosos.
¿Cuándo puede ser necesario cambiarla?
Si la ventana está deteriorada, tiene un acristalamiento poco adecuado, presenta problemas importantes de estanqueidad o sus prestaciones son claramente insuficientes, puede tener sentido estudiar una sustitución.
No cambies todas las ventanas automáticamente.
Primero identifica qué problema quieres solucionar.



