No todas las manchas significan que haya que cambiar toda la junta.
Pero si observas:
- separación,
- grietas,
- zonas despegadas,
- pérdida de elasticidad,
- filtraciones,
puede ser necesario sustituirla.
Especial atención
Si la junta está en una zona que evita que el agua llegue a elementos sensibles, su deterioro no debería ignorarse.
Una pequeña reparación preventiva puede evitar daños mayores.



