Cambiar ventanas puede ser una inversión importante.
Antes de hacerlo, analiza las actuales.
Comprueba
- tipo de vidrio,
- número de cámaras si procede,
- estado de los marcos,
- juntas,
- cierres,
- infiltraciones,
- condensación,
- orientación.
Una ventana vieja no siempre significa que haya que cambiarla inmediatamente
Puede existir un problema de ajuste o sellado que pueda solucionarse.
Pero si tienes
- infiltraciones importantes,
- vidrio muy poco aislante,
- condensación recurrente,
- marcos deteriorados,
- mal cierre,
puede ser razonable estudiar una sustitución.
La decisión debería considerar también el clima, orientación y características de la vivienda.



