Mejorar el aislamiento no significa necesariamente levantar paredes.
Puedes empezar por los puntos más problemáticos.
Pequeñas actuaciones
Por ejemplo:
- sellar infiltraciones,
- mejorar juntas de ventanas,
- revisar puertas exteriores,
- aislar determinadas tuberías,
- mejorar cajas de persiana,
- colocar soluciones adecuadas en puntos concretos.
Pero hay que distinguir
Una mejora de estanqueidad no es lo mismo que mejorar el aislamiento térmico de una pared.
Y ninguna de las dos sustituye una ventilación adecuada.
Empieza por diagnosticar
Pregúntate:
¿Por dónde entra el frío?
y:
¿Por dónde estoy perdiendo calor?
Cuanto mejor identifiques el punto débil, menos dinero tendrás que gastar a ciegas.



