La condensación no se soluciona simplemente «abriendo una ventana cinco minutos».
Hay que controlar varias variables.
Reduce el vapor que produces
Especialmente en:
- duchas,
- cocina,
- secado de ropa.
Utiliza la extracción disponible cuando sea necesario.
Ventila correctamente
La renovación del aire ayuda a reducir la concentración de humedad interior.
Mantén una temperatura interior razonable
Las superficies excesivamente frías pueden favorecer la condensación.
Identifica puntos problemáticos
Si siempre aparece en la misma esquina, alrededor de la misma ventana o detrás del mismo mueble, puede existir una zona especialmente fría.
Eso puede indicar un problema de aislamiento o un puente térmico.



